LA PRIMERA VEZ QUE ME ENAMORÉ
Apenas era una niña cuando nos conocimos, teníamos solo seis años y en ese entonces no sabia lo que era estar enamorada, pero si sabia que me encantaba estar con él. Jugábamos todos los días junto con otro amigo más. Fue mucho después cuando nos volvimos a ver que supe que era lo que sentía.
Estaba sentada fuera de la tienda de mis abuelos, era la hora después del almuerzo y correteaban los niños en la calle. Yo me sentía muy aburrida, había regresado de la casa de mi papá y muchas cosas habían cambiado en esos años, fue entonces cuando lo encontré de nuevo.
Estaba muchísimo mas alto que yo, también un poco mas gordito, pero lo que me llamo la atención fue que al escuchar su voz ya no parecía la de un niño o un adolescente, sino de un adulto. Teníamos catorce años, pero sentí como si la distancia entre los dos se había vuelto mucho mas grande. Ahora andaba con otros chicos que no conocía y cuando me vio desvió la mirada y no me saludo.
Estaba vestido con un polo manga corta que le quedaba un poco justo color negro y unos shorts anchos con un estampado del que ya no recuerdo. Iba como siempre con zapatillas y su cabello tenia otro corte.
Lo seguí con la mirada mientras no me terminaba de creer que era él y me percataba con cierto asombro que me había enamorado de él. ¿Ridículo no? Ni siquiera recuerdo como estaba vestida yo.
Pero así me di cuenta, y desde entonces no pude dejar de verlo. Lo seguía con la mirada cada vez que me cruzaba, e incluso llegamos a hablar ocasionalmente; pero nuestros amigos de entonces no dejaban de hablar sobre mi evidente enamoramiento, y él nunca decía nada.
Aprendí a vivir con ese sentimiento durante años, a veces creo que nunca deje de quererlo; pero ese sentimiento sigue ahí latente, no tan potente, pero resurge cada cierta temporada.
Comentarios
Publicar un comentario